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Como conseguí mi primer iPod -

iPod Photo Cell Antenna

Había una época en la que Internet era un sitio todavía por desarrollar. El spam todavía se reducía a emails y, a pesar del miedo que se le tenía a comprar cosas online, se podían conseguir auténticos chollos con algo de astucia, paciencia y… fe. Así fue como conseguí mi primer iPod, allá por el año 2003, cuando buceando por la web di con un sitio que prometía grandes regalos a cambio de comprar unas simples pegatinas.

Algunos es posible que conozcáis casos similares o que hayáis oído hablar de las famosas pegatinas, por si acaso os pongo en antecedentes. Hace 10 años se puso muy de moda vender unas pegatinas para aumentar la cobertura de los teléfonos móviles. Por aquel entonces los teléfonos Nokia eran los reyes del mercado y la telefonía móvil estaba en pleno apogeo. Se hizo muchísima campaña a favor de estas pegatinas, sobre todo en USA, dónde había algunas webs que, ni cortas ni perezosas, se ofrecían a regalarte una Playstation 2, una Xbox, una tele, un iPod (y muchos otros artefactos), si te comprabas un pack de 2 pegatinas al precio de $20.

‘¡Cómo? Esto no se lo cree nadie’ fue mi primera reacción. Investigando un poco más, podías ver que su sistema no era más que una estafa similar al esquema Ponzi para conseguir miles de ventas a un coste ridículo y, sin embargo, cumpliendo con su promesa. el sistema era muy sencillo. Cuando comprabas tus pegatinas elegías el premio que querías recibir, en ese momento entrabas en la lista específica de dicho producto. Cuando un número determinado de personas se habían apuntado a la lista, ese producto se le entregaba al primero nombre que estuviera en la lista. Los nombres, como era de esperar, se iban añadiendo de forma cronológica. Cada producto necesitaba un número diferente de personas apuntadas en la lista para poder ser entregado (Playstation 40, Televisión 30, cuanto mejor era el premio mayor era el número de personas necesarias). Si te paras a pensarlo es un negocio redondo, cada 40 personas que se apuntan y pagan $20 yo entrego un premio de $300… haced la matemática y veréis como después de haber entregado 10 Paystations la ganancia es más que considerable.

Cell Antenna Booster Stickers

Tampoco es muy difícil dar con la clave de este tipo de negocios… si entregas un regalo por cada 40 personas que se apuntan llegará un momento en el que esa lista sea infinita y los premios solo se los hayan llevado unos pocos afortunados. Al final, la gran mayoría de la gente que se apuntó para recibir su regalo se quedó sin él, en eso se basa el ‘éxito’ sistema Ponzi. De hecho un amigo mío (Charlie, si estás leyendo esto seguro que te acuerdas) estuvo mirando webs similares que fuesen de nueva creación para poder ser de los primeros en apuntarse a alguna de sus listas. Lo curioso es que pocos meses después de haberme apuntado yo el sistema fue cambiando ligeramente y por aquel entonces la creación de una nueva lista (y su correspondiente premio) se anunciaba a bombo y platillo, designándose un día y una hora de lanzamiento para asegurarse que a los pocos minutos esta estuviese ya llena de personas ansiosas por ser los primeros.

Pero a lo que vamos. Yo, que debí de pillar esa web en sus inicios (luego comprobé que había muchísimas más con el mismo sistema) me apunté en la lista del iPod photo de 40GB, una maravilla de producto recién lanzado al mercado y que todavía no se podía disfrutar en España. La lista estaba sorprendentemente vacía y conseguí colarme en el cuarto o quinto puesto. En el caso del iPod el regalo se entregaba cada vez que 20 personas se apuntaban a la lista, por lo que necesitaba de aproximadamente 100 personas igual de ‘tontas’ que yo para poder recibir mi premio.

Personalmente nunca confié en que fuese a funcionar y cuando me llegaron las pegatinas a casa y empezaron a preguntarme sobre ellas me daba hasta palo decir lo que había hecho… pero por $20 no me importaba jugármela. Y al final la jugada me salió bien, tan bien que un par de meses después de haberme apuntado me llegó un email de la gente de la página web. Su primer email no fue muy alentador, ya que decían que no les quedaban iPods en stock  y me ofrecían la posibilidad de recibir un cheque por $200 a cambio. Mi primera reacción fue ‘me están timando’ y lo normal sería acceder a recibir el cheque y no verlo en la vida. Así que puestos a arriesgar intenté sacar más tajada. Muy educadamente les dije que con $200 no podría comprarme un iPod Photo en mi país, que por aquel entonces se empezaba a vender con cuentagotas, y les pedí el doble, nada menos que $400.

Los días pasaron y un par de semanas después recibía en mi buzón un cheque por valor de $400 que, con algo de escepticismo me dispuse a cobrar. Pero llegados a este punto, pocas cosas podían fallar. Había conseguido un cheque por un valor 20 veces superior al importe de las pegatinas que había comprado pocos meses antes… si resultaba ser un timo desde luego se lo habían currado con el envío del cheque. Pero para mi sorpresa (y para todos aquellos que se burlaron de mi cuando les contaba mi historia) el cheque resulto ser real, por lo que acto seguido procedí a comprarme mi flamante iPod Photo de 40GB.

iPod Photo 40gb

Es una pena no poder ilustrar mi post con capturas de pantalla de la famosa web, ni con los emails que intercambié con ellos, pero al menos podéis ver como eran las famosas pegatinas. Este relato es 100% verídico, muchos de mis compañeros de universidad (por aquel entonces empezaba mi segundo año de carrera) pueden corroborar mi historia. De hecho, todavía conservo el iPod al que doy uso en el coche y el cual se mantiene en forma como el primer día. Creo que la gracia de esta anécdota no está en haber sabido ver ‘la oportunidad’ ni de haber sido más listo que los demás sino más bien en el hecho de haber apostado (o confiado) en algo que hace 10 años era considerado una locura. Por aquel entonces costaba mucho dar los datos de tu tarjeta de crédito para comprar por internet, había mucho miedo y mucho desconocimiento y yo me arriesgué. Podría haber sido estafado $20 o podían haberme timado a posteriori con el cheque, pero tuve la suerte de dar con gente que, a pesar de sacarle el dinero a la gente con un sistema de trileros, cumplían con su palabra. Intenta conseguir algo similar hoy en día… te reto 😉

Y así, señoras y señores, es como conseguí mi primer iPod, mi primer contacto con el mundo Apple… y todo gracias a unas pegatinas para móviles. Si Steve Jobs levantara cabeza.

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