Hoy en día entre la venta online, las plataformas de ticketing con sus condiciones y precios abusivos, y las redes sociales y el FOMO, han conseguido que acudir a un concierto se haya convertido en una misión imposible.
El fútbol como deporte en la infancia se ha convertido en algo tóxico y problemático, causante de muchos conflictos en las clases de primaria. Aquí va mi subjetivo punto de vista.